Hace unas semanas trabajé con un cliente a nivel auditoría.
Es decir, me encargué de analizar su web y comentarle qué cosas podría mejorar para que se viera mejor.
Y sobre todo, para que se entendiera mejor.
Lo que se traduce en convertir más.
Analizando la web me puse a reflexionar sobre algo que me parece muy importante. Algo que no solo afecta a las empresas o emprendedores, sino también a nosotros como diseñadores.
A veces, el cliente nos pide incluir absolutamente toda la información que considera necesaria en una sola página.
Y si bien es cierto que muchos diseñadores no incluimos el servicio de copywriting como tal, creo que es parte de nuestra responsabilidad cuestionar la cantidad de contenido que va a tener una landing.
El caso en cuestión:
A este cliente le habían realizado una web con demasiada información.
Lo peor es que esa página debía ser el aterrizaje de anuncios que el cliente estaba corriendo en Meta.
Así que lo primero que me pregunté fue: ¿cómo puede haber tanta información en un lugar donde necesitamos claridad?
Siempre está la teoría de que "menos es más". En UX/UI esto, a mi entender, es una ley que debemos cumplir siempre.
Aclaración: claro está que todo depende de la intención.
Si a nivel dirección creativa entendemos que la marca va de querer generar desorden y caos, no vería mal tener sobreinformación y muchos elementos.
Habiendo hecho esa pequeña aclaración, volvemos a la idea principal, tenemos que focalizar qué queremos que el usuario recuerde.
Si saturamos al usuario, la experiencia se vuelve confusa y frustrante.
Más en esta situación, donde el usuario no conoce la marca y llega por un pequeño anuncio de 10 segundos que apenas pudo captar su atención.
Y es justamente en esa pequeña ventana de tiempo donde nos jugamos todo.
En esos tres o cuatro segundos iniciales donde la persona escanea la web buscando una razón para quedarse.
¿Y qué es lo primero que lee? El texto más grande que aparece en su pantalla. El famoso H1.
Ahí es donde veo que ocurre el error más común y el que más conversiones mata.
No uses el titular para describirte.
Cuando vas a comprar una entrada para un parque de atracciones, no necesitas que te expliquen qué es un parque de atracciones.
Ya lo buscaste y ya estás ahí.
Lo que quieres saber es qué tiene ese parque para ofrecer y por qué es la mejor opción.
En una landing pasa exactamente lo mismo. El usuario nos da sus datos a cambio de algo.
Tenemos que convencerlo de que el valor que va a recibir es mucho mayor que el "costo" de completar ese formulario.
Muchas landings caen en utilizar el titular o H1 en "Somos una empresa de tal cosa...".
Al usuario no le importa quién eres hasta que sabe qué puedes hacer por él.
Y esto es importantísimo: necesitamos que el usuario entienda qué va a obtener sin necesidad de hacer scroll.
La sección principal es lo que hará que la persona decida avanzar o irse.
En mi día a día, aunque no haga el copy, me encargo de pensar estratégicamente la estructura.
Lo que suelo hacer es crear un documento donde el cliente vuelca todas sus ideas, conocimientos de su negocio y referencias.
A partir de ahí, mi trabajo es filtrar.
Qué cosas colocar para guiar el ojo.
Qué cosas retirar porque generan fricción.
Y qué tipos de textos ayudan a la jerarquía visual.
Al final del día, el mejor diseño no es el que tiene más elementos o es "más bonito“, sino el que permite que todo fluya de forma intuitiva.
Por suerte para mi cliente, esto le pareció acertado y ya estamos trabajando en los cambios para que su web convierta.
¿Sientes que tu web tiene mucha información?
Lo que te acabo de contar sobre el titular y el exceso de texto es solo un ejemplo.
Una pequeña fracción de todo lo que analizamos en una auditoría.
Porque hay decenas de detalles que hoy pueden estar haciendo que tus clientes se vayan sin dejar sus datos.
Si quieres saber exactamente qué está fallando en tu página y tener una auditoría completa de tu caso, simplemente debes contactarme.