El peligro de un "buen gusto"

April 14, 2026

Hace unos días se presentó la nueva identidad de la Amazonia brasileña.

Mi primera reacción fue: "No me gusta".

Y antes de que pienses que no aprecio el buen diseño, te cuento algo sobre mí.

Soy de los que prefieren una composición limpia con una estructura más ordenada y una paleta de color con menos variantes.

Pero eso no cambia lo que voy a decir a continuación.

El resultado de la nueva identidad de Amazonia es perfecto.

El proyecto lo desarrolló FutureBrand São Paulo junto a Embratur. El objetivo era unificar visualmente nueve estados que durante años habían comunicado cada uno por su cuenta, sin ningún hilo conductor.

Y la solución que encontraron fue no usar símbolos ni íconos genéricos de la selva. Utilizaron imágenes satelitales reales de la cuenca amazónica, mapearon las curvas de los 25.000 kilómetros de vías navegables, y en esas formas encontraron las letras de un alfabeto completo.

La tipografía fue extraída del propio territorio.

Eso es algo que vuelve irrepetible y único al sistema. No hay forma de aplicar ese proceso a otro lugar del mundo y obtener los mismos resultados, porque esas curvas son del Amazonas y nada más.

Además, el sistema es lo que ellos llaman una "marca viva". Los colores y los elementos gráficos se adaptan según la región y la ocasión, integrando fauna, flora y cultura local, dentro de un mismo sistema visual y manteniendo coherencia.

Y digo que es perfecto porque el diseño realmente cumple con lo que tenemos en el imaginario sobre qué es Brasil.

Aunque claro, a mí no me gusta del todo.

Y ahí está exactamente el problema que quiero contarte.

Nuestro "buen gusto" muchas veces es nuestro mayor obstáculo.

Nos aferramos a lo que consideramos "correcto". A lo que "está bien". Y en ese proceso nos olvidamos de algo básico, a quién le estamos hablando y qué tiene que sentir cuando ve el resultado.

Hoy, con la IA y las plantillas, estamos viviendo una epidemia de "buen gusto".

Entras a Framer, observas las plantillas y todas parecen la misma.

Modo oscuro, gradientes, bordes redondeados, sans-serif, todo se ve impecable.

Pero todo es igual.

Estamos sacrificando personalidad en nombre de lo "moderno" o "estético".

Hay estrategias donde parecerse tiene sentido, claro. Las galletitas que quieren verse como Oreos existen por una razón. Alguien apurado puede terminar comprando el producto equivocado. Funciona para ese contexto.

Pero si lo que quieres es ser recordado, esa no es tu estrategia.

La verdadera labor del diseño es entender qué representa la marca, el usuario o el proyecto.

Y seguir ese camino aunque te incomode.

El mejor diseño no es el que te gusta a ti o al cliente.

Es el que conecta de forma genuina con quien tiene que conectar.

¿Tu marca conecta de verdad con tu público?

Si sientes que tu identidad visual no te representa o "se ve igual que todas las demás", puedo ayudarte. Escríbeme y hablamos sobre tu proyecto.

[CONTACTAR]

Suscribirse al Sistema

Recibe pensamientos sobre diseño, sistemas y procesos directamente en tu email.