Es la primera pregunta que me hacen casi todos los founders: ¿cuánto cuesta una página web?
Y la respuesta honesta es incómoda: depende.
Lo sé, "depende" no te sirve para decidir nada (y seguro ya te lo dijeron varias veces esta semana). Así que veamos exactamente de qué depende y cómo leer una propuesta sin quedar a ciegas.
Por qué no hay un precio único
Una página web puede costar 800 USD o 20.000. No es que uno cobre de más y otro de menos: son cosas distintas con el mismo nombre.
Pasa lo mismo con un traje. El de percha y el hecho a medida son "un traje", pero nadie espera que cuesten lo mismo. Una plantilla editada en un fin de semana y un sitio pensado para que un cliente entienda, confíe y compre tampoco son el mismo producto, aunque los dos "sean una web".
El precio no lo define la cantidad de páginas. Lo define cuánto trabajo estratégico hay detrás de cada decisión.
Qué factores mueven el precio
- El objetivo. No es lo mismo una web informativa que una pensada para convertir visitas en consultas o ventas. La segunda exige investigación, jerarquía y textos trabajados.
- El alcance. Una landing de una sección, un sitio corporativo de varias páginas o un ecommerce con catálogo y pagos son escalas muy diferentes.
- El branding. Si la marca todavía no tiene una identidad visual clara, hay que construirla antes de diseñar la web. Suma al presupuesto, pero te evita rehacer todo en seis meses.
- El desarrollo. Un sitio rápido, autogestionable y bien construido cuesta más que uno que se rompe al primer cambio (de eso hablé en El creador de tu sitio web puede secuestrar tu autonomía).
- El contenido. Los textos y las imágenes propias mejoran el resultado, pero producirlos también tiene un costo.
Rangos de referencia
Sin comprometerme a un número exacto (cada proyecto es un mundo), esto te sirve como orientación:
- Landing enfocada en conversión: el proyecto de entrada. Ideal para validar una idea o para una campaña puntual.
- Sitio de marca o corporativo: varias secciones, identidad aplicada y pensado para sostenerse en el tiempo.
- Ecommerce o producto: la escala más alta, por la complejidad del catálogo, los pagos y la experiencia de compra.
En mi caso, los proyectos arrancan desde 800 USD y suben según el alcance y la complejidad.
Precio vs. costo: el error de elegir lo más barato
Lo barato sale caro. Suena a frase de abuela, pero en diseño web se cumple al pie de la letra.
Una web que no está diseñada para convertir no es una inversión: es un gasto. Y encima transmite menos valor del que tu marca realmente tiene. Si tu producto es bueno pero tu sitio parece improvisado, el cliente lo percibe más barato de lo que vale (escribí sobre esto en Valor percibido). Y ese descuento lo pagas tú.
La pregunta útil no es "¿cuál es la más barata?". Es "¿cuál me devuelve más de lo que pongo?".
Cómo evaluar una propuesta
Antes de comparar precios, pide que cada propuesta responda:
- ¿Qué problema resuelve esta web?
- ¿Cómo se mide si funcionó?
- ¿Qué incluye exactamente (diseño, desarrollo, textos, branding)?
- ¿Es autogestionable después?
Si una propuesta solo lista una cantidad de páginas y un número, te falta la mitad de la información.
¿Estás evaluando crear o rehacer tu web? Cuéntame sobre tu proyecto y te doy una lectura honesta de qué necesitas y qué no.
